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Libros recomendados para que lean tus niños

Profesoras Elsa Pizzi y Patricia Roggio
en Puerta E
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"La niña de oro" es una versión del cuento “La ambición del oro”, de Nathaniel Hawthorne, que a su vez se basa en el mito del rey Midas. La historia, narrada con humor y ternura, presenta a un rey Midas atemporal y humano, y plantea los temas de la codicia, la ambición desmedida y el valor de lo sencillo y cotidiano. El triunfo del amor de Midas por su hija da a la historia un final feliz y aleccionador.



"Historia de Malik y Luna Llena" es una versión de un cuento de Las mil y una noches especialmente adaptada para los primeros lectores. Se trata de un relato largo por lo que, para facilitar su lectura, se ha dividido en capítulos.

En este cuento maravilloso, ambientado en un mundo poblado por genios, los dos jóvenes protagonistas viven una serie de intrincadas aventuras, encuentros y desencuentros, hasta lograr reunirse en un final feliz.


"El Cascanueces y el Rey de los Ratones" es un cuento original de Ernest. T. W. Hoffmann, adaptado por Patricia Roggio. Hoffmann escribe un relato que puede ubicarse en el límite entre el cuento maravilloso y el cuento fantástico, pues nada está cerrado en este clásico de la literatura infantil. ¿Sus personajes representan personas o muñecos? ¿Realmente viven esas experiencias narradas o ellas solo son fruto de su ensoñación? Cada uno de los momentos mágicos en los que se desarrolla esta maravillosa historia, que suma el dinamismo propio de los relatos de aventuras. Está ilustrado con encanto por Gerardo Baró.

"Acostumbrá a tus hijos a la lectura. Les estarás regalando un cofre lleno de tesoros que disfrutarán toda su vida."
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El Niño y el Árbol‏



El niño
Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas.
Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él.
Trepaba al árbol hasta el tope comía sus manzanas y tomaba una siesta bajo su sombra.
El niño amaba al árbol y el árbol amaba al niño.
Pasó el tiempo y el  pequeño niño creció.
Y nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol.

El muchacho
Un día el muchacho regresó  y escuchó que el árbol le dijo triste:
-"¿Vienes a jugar conmigo?"
Pero el muchacho contestó:
- "Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos".
-"Lo siento," - dijo él árbol - "pero no tengo dinero... Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes."
El muchacho se sintió muy contento. Tomó todas las manzanas, obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser
feliz.
Pero el muchacho no volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.

El joven
Tiempo después, el joven regresó. El árbol se puso feliz y le preguntó:
- "¿Vienes a jugar conmigo?"
- "No tengo tiempo para jugar. Debo trabajar para mi familia pues necesito una casa para compartir
con mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?"
- "Lo siento, no tengo una casa, pero tú puedes cortar mis ramas y construir tu casa".
El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca mas volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.

El hombre
Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado.
- "¿Vienes a jugar conmigo?" - volvió a preguntar el árbol.
El hombre contestó:
- "Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?"
El árbol le propuso:
- "Usa mi tronco para que lo construyas y así puedas navegar y ser feliz."
El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo.

El anciano
Finalmente regresó el anciano después de muchos años y el árbol le dijo:
- "Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni siquiera manzanas."
El anciano respondió:
- "No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar porque ahora ya estoy viejo.
Entonces el árbol con lagrimas en sus ojos le dijo:
- "Realmente no puedo darte nada... La única cosa que me queda son mis raíces muertas.
Y el anciano contestó:
- "Yo no necesito mucho ahora, sólo un lugar para descansar. Estoy muy cansado después de tantos años."
- "Bueno, las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y descansa."
El anciano se sentó junto al árbol, que feliz y contento sonrió con lágrimas.
 
***
 Esta es la historia de cada uno de nosotros. El árbol del cuento son nuestros padres.
Cuando somos niños les mostramos nuestro amor y jugamos con ellos.
Pero a medida que crecemos nos vamos alejando y solamente volvemos cuando necesitamos algo.
Entonces ellos se sienten felices ayudándonos en lo que pueden.
No somos malos. Así son las reglas de la vida y eso también nos sucederá con nuestros hijos.
Por eso, mientras los tenemos debemos hacerles sentir nuestro amor y nuestro agradecimiento.
Cuando ya no estén será demasiado tarde.
Encontré esta fábula, me pareció hermosa y quise compartirla contigo.
Espero que te haya gustado.

Tu amiguito,
el Ratón Pérez
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9° Concurso Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor (Argentina)

30 de junio de 2010


Podrán participar todos los autores argentinos o residentes en la Argentina, adultos (mayores de 18 años), con obras literarias pertenecientes al género narrativo, dirigidas a lectores no mayores de 14 años.
Los autores deberán enviar obras originales, inéditas y escritas en lengua española, y que no hayan participado anteriormente en ningún otro concurso.

Mayor información:
Telf.: 54 011 4000 0400
Fax: 54 011 4000 0429
Web: http://www.edicionessm.com.ar/
E-mail: editorial@edicionessm.com.ar
Formulario de contacto: http://www.edicionessm.com.ar/ver_seccionFija.aspx?id=6
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Conmovedora historia de un niño: "Entrega especial"

Ella dió un salto tan pronto vió al cirujano salir de la sala de operaciones.
- '¿Cómo está mi pequeño? ¿Estará bien? ¿Cuándo lo puedo ver?'
El cirujano dijo:
- 'Lo siento. Hicimos lo que pudimos, pero él no pudo.'
Sally dijo:
- 'Porqué a los niños les puede dar cáncer? ¿Será que Dios no los cuida más? ¿Dónde estabas, Dios, cuando mi niño te necesitaba?'
El cirujano le preguntó:
- '¿Te gustaría un tiempo a solas con tu hijo? Una de las enfermeras estará afuera en un momento, antes de que lleven al niño a la Universidad.'
Sally preguntó a la enfermera si podía quedarse con ella mientras se despedía de su pequeño. Ella pasó sus dedos amorosamente a través del cabello rizado y rojizo del niño.

- '¿Te gustaría guardar un mechón de su cabello?' - preguntó la enfermera.
Sally asintió que sí. La enfermera cortó un pedazo de cabello, lo colocó en una bolsa plástica y lo entregó a Sally.

La madre dijo:
- 'Fue idea de Jimmy donar su cuerpo a la Universidad para estudio. Él dijo que podía ayudar a otros. Primero le dije que no, pero Jimmy dijo, 'Mamá, no lo voy a usar más cuando muera. Tal vez pueda ayudar a otro niño a pasar un día más con su mamá.' Mi Jimmy tenía un corazón de oro. Siempre pensando en los demás. Siempre queriendo ayudar a los demás si podía..'

Sally caminó afuera del Children's Mercy Hospital por última vez, luego de haber pasado la mayoría de los pasados 6 meses allí. Colocó las pertenencias de Jimmy en el asiento del pasajero. El conducir al hogar fue difícil. Y más difícil entrar a la casa vacía.
Cargó las pertenencias de Jimmy, y la bolsita plástica con su cabello hasta la habitación de su hijo. Comenzó a colocar los carritos y las otras cosas personales de vuelta en el lugar exacto donde él las tenía en su cuarto.
Ella se dejó caer sobre su cama y abrazando su almohada, lloró hasta quedar dormida.

Era alrededor de la medianoche cuando despertó.
Y colocada al lado de ella en la cama había una carta.
La carta decía:

'Querida Mamá,
Sé que me vas a extrañar; pero no pienses que yo te olvidaré, o dejaré de amarte, sólo no estaré físicamente alrededor tuyo para decirte 'Te Amo' .
Yo siempre te amaré, Mamá, aún más cada día. Algún día nos volveremos a encontrar. Mientras tanto, si quieres adopta otro niño y así no estarás tan sola, eso estará bien para mí. Él podrá usar mi cuarto y mis viejos juguetes. Pero, si decides adoptar una niña, a ella probablemente no le gustará jugar con las cosas de niños. Tendrás que comprarle muñecas y cosas de niña, tú sabes.
No estés triste pensando en mí. Éste es un lugar realmente maravilloso. La abuela y el abuelo me reconocieron tan pronto llegué aquí y me mostraron todo el lugar, pero tomará un largo tiempo verlo todo.
Los ángeles son extraordinarios. Me encanta verlos volar. …
... y ¿sabes?, Jesús no se parece a ninguna de las fotos que pintan de él. Aún así tan pronto lo ví, lo reconocí, sabía que era Él.., . Jesús mismo me llevó a conocer a Dios! Y sabes qué, mamá? Dios me sentó en sus rodillas y habló conmigo, como si yo fuera alguien importante…!

Ahí fue cuando le dije que yo quería escribirte una carta para despedirme de tí y decirte cómo me siento ahora. Pero yo creía que no se permitía. Pero ¿sabes qué mamá? Dios me dió papel y su pluma personal para que yo te escribiera esta carta.

Creo que Gabriel es el nombre del ángel que te llevó esta carta.
Dios me dijo que te contestara una de las preguntas que le hiciste.. 'Dónde estaba Él cuando yo lo necesitaba?'
Dios me dijo que estaba en el mismo lugar conmigo, como cuando Su hijo Jesús estaba en la cruz.

Él estaba justo ahí, según está siempre con todas sus pequeñas criaturas.
Pero de todos modos, Mamá, nadie más puede ver lo que te he escrito. Sólo tú.. Para todos los demás, ésto es sólo un pedazo de papel en blanco. ¿No es fantástico?
Tengo que devolverle la pluma a Dios ahora.
Él la necesita para escribir más nombres en el Libro de la Vida.
Esta noche voy a sentarme a la mesa con Dios para comer. Estoy seguro que la comida será sabrosa..
Oh, olvidé decirte... Ya no me duele más.. Ya no siento ningún dolor... El cáncer se fue.
Estoy felíz porque puedo estar de pie y correr… sin sentir más dolor y así Dios no me ve angustiado y adolorido. Por eso Él envió el ángel de la misericordia a rescatarme...

¡El Ángel dijo que era una entrega especial…!
¿Qué crees..?
¡Hermoso...! ¿verdad ?
Firmado con el amor de Dios, Jesus & Yo...
Tu Jimmy.'
 
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(Colaboración enviada por Lyliam Gonzalez Delgado)
 
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"Las Hadas" - Un cuento de Charles Perrault


Érase una viuda que tenía dos hijas; la mayor se le parecía tanto en el carácter y en el físico, que quien veía a la hija, le parecía ver a la madre.

Ambas eran tan desagradables y orgullosas que no se podía vivir con ellas. La menor, verdadero retrato de su padre por su dulzura y suavidad, era además de una extrema belleza. Como por naturaleza amamos a quien se nos parece, esta madre tenía locura por su hija mayor y a la vez sentía una aversión atroz por la menor. La hacía comer en la cocina y trabajar sin cesar.


Entre otras cosas, esta pobre niña tenía que ir dos veces al día a buscar agua a una media legua de la casa, y volver con una enorme jarra llena.

Un día que estaba en la fuente, se le acercó una pobre mujer rogándole que le diese de beber.

—Como no, mi buena señora, dijo la hermosa niña.


Y enjuagando de inmediato su jarra, sacó agua del mejor lugar de la fuente y se la ofreció, sosteniendo siempre la jarra para que bebiera más cómodamente. La buena mujer, después de beber, le dijo:

—Eres tan bella, tan buena y tan amable, que no puedo dejar de hacerte un don (pues era un hada que había tomado la forma de una pobre aldeana para ver hasta donde llegaría la gentileza de la joven). Te concedo el don, prosiguió el hada, de que por cada palabra que pronuncies saldrá de tu boca una flor o una piedra preciosa.

Cuando la hermosa joven llegó a casa, su madre la reprendió por regresar tan tarde de la fuente.

—Perdón, madre mía, dijo la pobre muchacha, por haberme demorado; y al decir estas palabras, le salieron de la boca dos rosas, dos perlas y dos grandes diamantes.

—¡Qué estoy viendo!, dijo su madre, llena de asombro; ¡parece que de la boca le salen perlas y diamantes! ¿Cómo es eso, hija mía?

Era la primera vez que le decía hija.

La pobre niña le contó ingenuamente todo lo que le había pasado, no sin botar una infinidad de diamantes.

—Verdaderamente, dijo la madre, tengo que mandar a mi hija; mirad, Fanchon, mirad lo que sale de la boca de vuestra hermana cuando habla; ¿no os gustaría tener un don semejante? Bastará con que vayáis a buscar agua a la fuente, y cuando una pobre mujer os pida de beber, ofrecerle muy gentilmente.


—¡No faltaba más! respondió groseramente la joven, ¡ir a la fuente!

—Deseo que vayáis, repuso la madre, ¡y de inmediato!

Ella fue, pero siempre refunfuñando. Tomó el más hermoso jarro de plata de la casa. No hizo más que llegar a la fuente y vio salir del bosque a una dama magníficamente ataviada que vino a pedirle de beber: era la misma hada que se había aparecido a su hermana, pero que se presentaba bajo el aspecto y con las ropas de una princesa, para ver hasta dónde llegaba la maldad de esta niña.

—¿Habré venido acaso, le dijo esta grosera mal criada, para daros de beber? ¡justamente, he traído un jarro de plata nada más que para dar de beber a su señoría! De acuerdo, bebed directamente, si queréis.

—No sois nada amable, repuso el hada, sin irritarse; ¡está bien! ya que sois tan poco atenta, os otorgo el don de que a cada palabra que pronunciéis, os salga de la boca una serpiente o un sapo.

La madre no hizo más que divisarla y le gritó:

—¡Y bien, hija mía!

—¡Y bien, madre mía! respondió la malvada echando dos víboras y dos sapos.

—¡Cielos!, exclamó la madre, ¿qué estoy viendo? ¡Su hermana tiene la culpa, me las pagará! y corrió a pegarle.

La pobre niña corrió y fue a refugiarse en el bosque cercano. El hijo del rey, que regresaba de la caza, la encontró y viéndola tan hermosa le preguntó qué hacía allí sola y por qué lloraba.

—¡Ay!, señor, es mi madre que me ha echado de la casa.

El hijo del rey, que vio salir de su boca cinco o seis perlas y otros tantos diamantes, le rogó que le dijera de dónde le venía aquello. Ella le contó toda su aventura.


El hijo del rey se enamoró de ella, y considerando que semejante don valía más que todo lo que se pudiera ofrecer al otro en matrimonio, la llevó con él al palacio de su padre, donde se casaron.

En cuanto a la hermana, se fue haciendo tan odiable, que su propia madre la echó de la casa; y la infeliz, después de haber ido de una parte a otra sin que nadie quisiera recibirla, se fue a morir al fondo del bosque.

MORALEJA
Las riquezas, las joyas, los diamantes
son del ánimo influjos favorables,
Sin embargo los discursos agradables
son más fuertes aun, más gravitantes.

OTRA MORALEJA
La honradez cuesta cuidados,
exige esfuerzo y mucho afán
que en el momento menos pensado
su recompensa recibirán.


Más cuentos en:
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturainfantil/cuentosclasicos/
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Premio Mapendo de Cuentos Infantiles


Cierre de la recepción:
11 de enero de 2010

Se establece una única modalidad dirigida a autores mayores de 16 años.


Mayor información:
E-mail: info@fundrogertorne.org
Web: http://bit.ly/5wN2BB
 
Más sobre literatura infantil en:
http://cienalmas.blogspot.com/
 
 
 
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LA LEYENDA DEL ÁRBOL DE NAVIDAD


Era Nochebuena. Todo el día había nevado, pero al final de la tarde, la nieve había dejado de caer y el cielo estaba todo cubierto de estrellas.

Un leñador volvía a su casa, atravesando el bosque oscuro y frío. El hombre venía preocupado y triste porque se le había hecho tarde, la noche lo había sorprendido en el bosque y estaba sumamente cansado. Además, habría querido llevarle a su familia algún presente por ser Nochebuena y nada había encontrado.

Aunque quería llegar pronto a su hogar, pues anhelaba compartir esta noche tan especial con su esposa e hijos, el hombre se detuvo unos instantes a reposar. Cuando de pronto, quedó maravillado. Sus ojos no daban crédito a tanta belleza: frente a él, un pequeño abeto parecía alzarse hacia el cielo y miles de estrellas se posaban en sus ramas, como recubriendo sus verdes brazos con hilos de plata.

Estaba ahí contemplando tanta belleza, cuando una voz le habló. El no sabía de donde venía, pero de pronto descubrió que era el pequeño abeto que le decía: "Tómame y llévame a tu casa". Pero el hombre, no quería estropear el arbolito. Sin embargo, éste insistió: "Soy tu regalo de Navidad. Vamos, llévame a tu casa".

Entonces el leñador cortó el abeto con gran delicadeza pues no quería dañarlo y lo llevó a su hogar, donde lo esperaban su mujer y sus dos pequeños niños. Como por milagro, las estrellitas se había quedado prendidas del árbol y durante toda la noche iluminaron la humilde casa del leñador, transformándola en la más bella noche que jamás hayan vivido.

Enviado por Liliana Putzolo
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Cuentos y poemas para dejarte con la boca abierta



Noveno Concurso Literario del Milenium



30 de octubre de 2008



La Asociación de Odontólogos Jubilados y Pensionados de la Caja de Seguridad Social para Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires invita a participar en el Noveno Concurso Literario del Milenium 2008.



La inscripción es libre y gratuita sean odontólogos o no.



Se concursará en dos categorías:
A. Poesía = Tema: “Temor... Dolor...”.
B. Cuento = Tema: “...Y si no voy?...”.


Mayor información:
ilseynilo@yahoo.com.ar


Imagen: www.eldiadegualeguaychu.com.ar

Más información sobre certámenes literarios en:

http://cienalmas.blogspot.com

donde también encontrarás poemas, cuentos cortos, biografías de escritores, etc.






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Dientileche, el País de los Niños